diplomacia dep

DIPLOMACIA DEPORTIVA

 

El deporte, a todos los niveles, es capaz de aglutinar, en torno a sí, a personas de muy diferente condición y procedencia, ofreciendo a todos, de forma individual o colectiva, sus propios retos y recompensas. Es inclusivo: la raza, sexo o capacidades físicas o psíquicas, son componentes indispensables de un todo llamado deporte. Su idioma es internacional, lo que le permite traspasar fronteras en un ambiente distendido, y, como rasgo cultural, identifica a menudo a estados, ciudades y comunidades al completo, y hace que éstos se sientan identificados a través del deporte y de sus deportistas, subrayando, de este modo, sus propios rasgos de identidad al hacer suyos los valores de la competencia deportiva.

La organización de competiciones como los Juegos del Mediterráneo habla a las claras de todo lo dicho. En su celebración, prevista en Tarragona en 2018, y enmarcada en el movimiento olímpico, se darán cita 4.000 deportistas, procedentes de 26 comités olímpicos nacionales de los tres continentes que rodean el mar Mediterráneo. En ellos, además de los españoles, convivirán deportistas y delegaciones, procedentes de Francia, Italia, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Egipto, Libia y Siria, entre otros.

Por tanto, el deporte constituye un puente ideal para el entendimiento entre los pueblos de todo el mundo. Adquiere, por sí mismo, un importante valor a la hora de apoyar la cooperación y el desarrollo en la sociedad en general. Así, su uso a través de la Diplomacia Deportiva es una magnifica herramienta al servicio de la Diplomacia Pública.

Con poco que se profundice en lo anteriormente expuesto, se puede fácilmente identificar este evento deportivo como un marco idóneo para construir la paz y desarrollar la cooperación y las relaciones políticas, sociales y económicas entre los países participantes en dichos Juegos, destacando los valores deportivos positivos.

Son fácilmente identificables los casos en los que la utilización del deporte ha estado y está al servicio de la Diplomacia Pública, a través de una estrategia de Diplomacia Deportiva.

En los Juegos Olímpicos de Invierno 2018, con sede en Pyeongchang, Corea del Norte y Corea del Sur, países que se encuentran en guerra, han alcanzado un acuerdo para desfilar bajo una misma bandera, en la ceremonia de inauguración de los JJOO., en los que incluso, deportistas de las dos Coreas, participarán en una selección conjunta de hockey femenino sobre hielo.

La Diplomacia Deportiva puede entenderse como el uso del deporte como medio de influir en las relaciones diplomáticas, interculturales, sociales, económicas y políticas[1]. Así La lucha pacífica de Nelson Mandela contra el apartheid, gracias a su actuación basada en el rugby, deporte nacional en Sudáfrica, es un ejemplo de ello.

A estos casos podrían sumarse otros como el hecho de que la edición 2018 del Giro de Italia parta de la ciudad de Jerusalén, disputándose las tres primeras etapas de esta prestigiosa prueba deportiva en tierras de Israel. “Es la primera vez que una carrera del Gran Tour da comienzo fuera de Europa”[2], en una clara acción de Diplomacia Deportiva, encaminada a reforzar la “marca país” fuera de sus fronteras

Vivimos en una sociedad globalizada y muy cambiante, interrelacionada como nunca lo ha estado en su historia. En ella, la comunicación digital ha puesto al alcance de la mano de los agentes que la conforman y de sus ciudadanos, la posibilidad de expresión, de forma inmediata, desde cualquier lugar y en cualquier momento. Por tanto, cualquier decisión, proyecto, evento deportivo, o de cualquier otra índole, que tenga el deporte como eje, está sometido a la valoración inmediata de la sociedad. De ahí se desprende la importancia de la escucha activa por parte del promotor de la acción Diplomática, con el fin conocer los intereses de todos los agentes sociales, que permita establecer un diálogo franco de entendimiento y colaboración, en la lógica que supone la representación de sus intereses, a través de una estrategia bien fundamentada de Diplomacia Deportiva, en beneficio de todos.

 

[1] Diario Oficial de la Unión Europea (2016/C 467/04)

[2] El Giro de 2018 comenzará en Jerusalén – Javier Sánchez para EL MUNDO (18-9-2017)

 

 

 

 

 

Antonio Quesada Estangüi.
Experto en Diplomacia Corporativa